Principios en stand-by (aleksanterinleivokset)

(English version below)

Odio el rosa. Las cosas monas las prefiero fuera del ámbito reposteril. No me gusta el fondant porque parece fondant y sabe a fondant. Los cupcakes me parecen armas de destrucción no masiva, algunos son tan densos que podrías dejar a más de uno inconsciente de un golpe certero. No me hacen gracia los colorantes artificiales, aunque tengo pendientes los macarons y no parece fácil prescindir de ellos para conseguir resultados dignos.

Os preguntaréis a qué viene toda esta retaíla de mal rollo. Necesito justificarme. Que comprendáis que tengo una lucha interna con esta receta. Que, a pesar de que quiebra varios de mis principios fundamentales (colorantes, monismo), tiene que estar aquí.

Este pastel forma parte de la historia de esta república. El aleksanterinleivos (pastel de Alejandro) debe su nombre al zar y primer Gran Duque de Finlandia ruso Alejandro I, que arrebató lo que ahora conocemos como Finlandia de las manos de Suecia. El 11 de septiembre de 1819, se dio este nombre a un pastel que ya existía anteriormente, para conmemorar la visita del zar a la ciudad de Helsinki.

Se compone de dos capas de una pasta parecida a la sablé, va relleno de mermelada de fresa o de frambuesa y decorado con una capa de glasa rosa e hilos de chocolate negro. El porqué de que un pastel que homenajea la visita de un zar sea tan moñas es algo que desconozco, pero ya os digo que si no es rosa no es aleksanterinleivos y esto es impepinable por mucho que me duela.

Espero que ahora me entendáis y, sobre todo, que perdonéis esta falta de principios. Y a los de las postdatas, si me perdonásteis la del sifón… ¿no merezco una tercera oportunidad?

Alekstanterinleivos

Aleksanterinleivokset

Ingredientes (para 8 pasteles):

200 grs de mantequilla en pomada
100 grs de azúcar blanquilla
1 huevo L
225 grs de harina de trigo
10 grs de levadura química
1 cucharadita de ralladura de limón
150 grs de mermelada de frambuesa
Unas onzas de chocolate negro para decorar

Para la glasa:

200 grs de azúcar glass
2 cucharadas de zumo de limón
2 cucharadas de agua
Unas gotas de colorante rojo

Modus operandi:

1. Bate la mantequilla con el azúcar utilizando una batidora de varillas. Añade el huevo y la ralladura de limón y continúa batiendo. Agrega la harina mezclada con la levadura e integra todos los ingredientes, primero con una espátula y luego con las manos. Amasa hasta formar una bola, cubre con papel film y déjala enfriar en la nevera durante al menos media hora.

2. Precalienta el horno a 180 C.

3. Extiende la masa entre dos hojas de papel vegetal con un rodillo, hasta formar un cuadrado de 30 x 30 cm aproximadamente. Hornea la masa durante 15 minutos. Déjala enfriar completamente antes de continuar con el siguiente paso.

4. Corta la masa en dos rectángulos iguales. Extiende la mermelada sobre uno de ellos y coloca el otro encima.

5. Mezcla los ingredientes de la glasa con unas varillas. No agregues todo el liquído de una vez, hazlo poco a poco y ve comprobando que la densidad de la glasa es la correcta. No debe ser tan densa que no la puedas extender ni tan líquida que resbale de la plancha de masa. Añade el colorante poco a poco también, comprobando que la intensidad del color es la deseada (a medio camino entre rosa demasiado moñas y rosa furc… perdón, fucsia). Extiende la glasa sobre el pastel (si se forman burbujas, pínchalas con un palillo) y déjala reposar para que adquiera consistencia.

6. Llena un cazo con agua y ponlo al fuego hasta que empiece a hervir. Introduce el chocolate picado en una manga pastelera desechable y ciérrala. Retira el cazo del fuego, espera un momento a que el agua deje de hervir e introduce la manga cerrada en el agua caliente. En unos minutos el chocolate estará fundido.

7. Corta la plancha en 8 cuadrados iguales. Cuando el chocolate haya templado, haz un agujero muy pequeño en la manga pastelera y decora los pasteles como si no hubiera un mañana. La decoración tradicional es ésta, pero como veis yo me ha le pasado por el Arco del Triunfo. Ya que estamos moñas… from lost to the river. Espera a que el chocolate endurezca y listo.

Están más buenos con los ojos cerrados.

Hyvää ruokahalua!

*Si quieres decorar los pasteles de la forma tradicional, tendrás que hacerlo antes de que la glasa endurezca y cortar los pasteles después.

*La receta tradicional no lleva ralladura de limón pero a mí me parece que le da un punto interesante. Podéis sustituirla por azúcar avainillado o directamente prescindir de ella.

*****

Alekstanterinleivos

Principles at stand-by

I hate the pink colour. I prefer dinky things out of the bakery. I don’t like fondant because it looks like fondant and tastes like fondant. I think cupcakes are weapons of non-mass destruction, some of them are so thick and heavy that you could leave someone unconscious after a hit with one of them. I’m not a fan of artificial colouring, but I still have to try macarons and it doesn’t look easy to get a good result without them.

You might be wondering what all this bad vibe is about. I need to excuse myself. I need you to understand that I have an inner fight about this recipe. It breaks some of my own rules (colouring, cuteism) but it still has to be here.

This cake is part of the history of this republic. The aleksanterinleivos (Alexander’s cake) got its name because of the Emperor of Russia and first Russian Great Duke of Finland Alexander I, who conquered what we know as Finland these days from Swedish hands. On September 11th 1819, this cake was renamed (it existed before) to commemorate the visit of the emperor to the city of Helsinki.

It’s formed by two layers of a paste, similar to sablé, filled with strawberry or raspberry jam and decorated with a layer of pink glaze and thin chocolate lines. I don’t know why a cake that honours an emperor is so dinky but I can assure you something: if it’s not pink it’s not aleksanterinleivos, and there’s nothing I can do about it.

I hope you understand me now and I deeply wish your forgiveness for my lack of principles. Don’t I deserve another chance?

Alekstanterinleivos

Aleksanterinleivokset

Ingredients (makes 8 cakes):

200 g butter at room temperature
100 g sugar
1 large egg
225 g plain flour
10 g baking powder
1 tsp grated lemon zest
150 g raspberry jam
Some dark chocolate for decoration

For the glaze:

200 g icing sugar
2 tbsp lemon juice
2 tbsp water
Some drops of red food colouring

Modus operandi:

1. Beat the butter with the sugar using an electric whisk. Add the egg and the grated lemon zest and whisk again. Add the flour, mixed with the baking powder, and mix all the ingredients, first with a spatula and later with your hands. Knead until you get a ball, cover with plastic wrap and let it chill in the fridge for at least half an hour.

2. Preheat the oven to 180 C.

3. Roll the dough out between two sheets of baking paper using a rolling pin, forming an aprox. 30 x 30 cm square. Bake the dough for 15 minutes. Let it cool completely before the next step.

4. Cut the dough into two rectangles of the same size. Spread the jam over one of them and place the other one on top.

5. Mix the ingredients of the glaze with a whisk. Don’t add all the liquid at once, do it gradually, checking that the consistency of the glaze is the correct one. It shouldn’t be so dense that it can’t be spread, neither so liquid that it trickles from the surface of the cake. Add the food colouring also couple drops at the time, checking that you get the right colour (definitely not red). Spread the glaze all over the surface of the cake (if it forms some bubbles, you can prick them with a tooth pick) and let it harden.

6. Fill a small pot with water and heat it up until the water starts boiling. Introduce the chopped chocolate in a disposable piping bag and close it. Remove the pot from the heating source, wait for a little while until the water stops boiling and introduce the piping bag in the water. In some minutes the chocolate will be melted.

7. Cut the cake into 8 squares of the same size. When the chocolate is lukewarm, make a very little hole in the piping bag and decorate the cakes with no mercy. The traditional decoration is this one but I decided to give it a twist. If it has to be dinky, it will be! Wait until the chocolate hardens and ready!

They taste better when you eat them with your eyes closed.

Hyvää ruokahalua!

*If you want to decorate the cakes the traditional way, you should use the chocolate before the glaze hardens, and cut the cakes at the end.

*The traditional recipe doesn’t include the lemon zest but I think it’s a nice twist. You can use vanilla sugar instead, or just nothing.

12 comentarios en “Principios en stand-by (aleksanterinleivokset)

  1. Mira tú por dónde, yo siempre he pensado que el rosa es un color muy apropiado para este tipo de cosas: dulce y cursi van de la mano 😛 En tu favor diré que esas flores casi naranja le dan un toque menos empalagoso.
    No voy a prometer que vaya a hacer esta receta. Para nada. No son lo mío estas cosas. Además, no tengo ni idea de que es eso de la glasa 🙂 pero eso sí, te ha quedado monísima. Si es a veces hay que saltarse los principios. Por cierto, no creo que refieras a mí con eso de las postdatas (yo lo digo todo de un tirón), pero yo JAMAS te perdonaré lo del sifón 😛 😛

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    1. Monísima… claro. A ti te parecerá apropiado pero yo lo de pastelicos rosas para un señor emperador con un par… no lo veo, te pongas como te pongas.

      Estabas incluído, aunque lo digas del tirón. Lo siento. La próxima seréis los que escribís postdatas y lo decís todo del tirón. Esto de la economía del lenguaje pasa factura.

      Me mata lo del sifón. Pero he de decirte que, habrá sido justicia divina o lo que quieras, el pobre mío ha palmado. Sí. Caput.

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  2. Estoy totalmente de acuerdo contigo en lo que respecta al fondant, a los colorantes, los cupcakes….pero aún así, no puedo evitar probarlos…o hacerlos de vez en cuando…intento buscar combinaciones no demasiado «explosivas», pero no puedo evitarlo…. 😥
    El rosa ha entrado en mi vida hace más bien poco tiempo..siempre le he tenido manía,… quizás he tardado más porque he tenido dos chicos en lugar de chicas, algunas amigas me dicen que es imposible resistir el acoso del mundo rosa y de princesitas…jaja…
    Con respecto al pastel me parece genial, además tampoco es tan rosa…seguro que está buenísimo…
    Me ha encantado la canción…
    Un besazo

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  3. Que rosita vienes hoy 🙂
    No tienes que justificarte, hay cosas que se tienen que hacer aunque nuestros principios vayan por otros lares, pero… y lo monísimo y fotogénico que te ha quedado, hasta el mismísmo zar estaría encantado con tu versión, ja,ja,ja
    Por cierto no lo conocía así que ya tengo otra en pendientes.
    Un besazo

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  4. Mmmm, tanto justificarte…
    A ver, a ver, no te me justifiques, este pastel aquí pega un montón, porque eres chachiguachi por fuera y superguay por dentro, ¡¡ya lo sabes!!

    Estaba deseando ver esa confirmación de que por fuera eres guaypijicursi.
    Pero como eres guaydepiiimadre por dentro, no nos traes plastas incomibles de azúcar glass!!!
    Bueno, esa cosa rosa, seguro que la quitaría, no creo que me gustase, pero lo de debajo, uy lo de debajo… 😛

    Un besito de una amante del rosa y el fucsia, aquella que, hasta hace justo 9 días tenía las paredes de su habitación rosas y verdes (sí, dos paredes fucsias y dos verdes, un tranquilidad para el body que no veas!).

    PD: He comprobado que metí la pata con cierto moldecito cursi…
    PPD: Perdónamelo, la próxima vez mando unos pañuelos o un pijama para Herra!
    PPPD: La del sifón no te la perdono, porque me da mucha envidia, pero claro, como el nivel de vida ahí arriba es de muerte, pues tenéis sifones y hacéis los pasteles rosas.
    PPPPD: Es que tía, el de dinosaurios ya lo tenías (sí, sigo comiéndome el tarro con el tema de la primera PD, ¡¡qué cara pondrías al verlo!!)
    PPPPPD: Va, confiesa, ¿¿a que ya se la has regalado a alguien??

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    1. Mecagoentoloquesemenea, Paulita. Cómo que pega un montón??!! No y punto.

      Por cierto, esa plasta rosa te sorprendería, porque sabe a limón (de verdad te pensabas que yo iba a ceder de esa forma por algo incomible? Nunca!) y está bastante bueno. De hecho sin esa cosa rosa (que podría ser de cualquier otro color pero tenía que ser rosa) el pastel tendría menos chicha.

      Tras esa confesión… ahora lo entiendo todo 😛

      P.d.: Por qué? Era marrón…
      P.p.d.: venga… NO.
      P.p.p.d.: Que ha muerto!! Te gusta que lo diga, eh? HA MUERTO!!
      P.p.p.p.d.: Pero que era marrón…
      P.p.p.p.p.d.: Era MARRÓN!!! Y es mío (y pare cosas marrones, muy ricas :D)

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  5. Jajaja, entiendo a qué te refieres. Cuando uno empieza con eso de la «repostería creativa» es difícil no dejarse caer hacia una pendiente peligrosamente cursi… Hay cupcakes con tantos lacitos, flores, sombreritos y colorines que casi dudo que resulten comestibles (la de grasas -trans y no trans-, colorantes y aditivos nocivos -del E-110 al E-131- deben de tener…) Habría que defender también la belleza de un simple plato de lentejas, verdad? 😉
    De todas formas, quedas perdonada: el pastelito tiene un nombre tan impronunciable como buena pinta.
    Buen fin se semana!

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    1. Para mí un plato de lentejas es bastante más sexy que esto 😛 Ahora que lo pienso no tengo lentejas en el blog y eso hay que solucionarlo pronto.

      Estoy contigo en lo de los aditivos pero al menos en un cupcake no seré yo quien los ingiera. Vivan las magdalenas y los bizcochacos caseros 😀

      Un besote.

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